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Aunque era principios de noviembre, aun quedaba un aire cálido en el
bosque.  Los árboles estaban casi deshojados, dando señales que el
otoño ya había llegado.

Este venado de cola blanca estaba cazándole las pisadas a la venada por
 mas de 24 horas.  –Ya le había llegado a ella el momento de  estro-.
Parte de este tiempo el macho se la había pasado ahuyentando a otros
machos de su caza. La otra parte, la paso reproduciendo cada 4 horas
sin fallar. 


Aunque este macho de 4 o 5 años estaba mal alimentado y bastante
cansado a causa de su aventura cazando la hembra, se ve físicamente
regio. El no tiene tiempo para las necesidades básicas como es
comer y descansar.  Tiene otros intereses más importante en este momento, procrear. 


Cuando descubrí esta pareja, la hembra estaba curioseando entre las hojas caídas y en ocasiones parando a beber de los riachuelos que se encontraba en su camino.  No muy lejos de ella, se encontraba el en vigilia.  Lo vi como olía y luego lambeaba el orine que la hembra dejaba en el camino.  Acercándose ya a la hembra, le lambeaba el lomo y le acariciaba las patas con su cabeza.

La hembra no rechazándolo daba unos pequeños paso hacia delante. 

Luego de varios minutos el macho acercándosele por detrás se levanto en dos patas reposando su pecho
en el lomo de la hembra.  Para este entonces la hembra no deseando su acercamiento, se le reviraba en
posición de enfrentamiento.  Este proceso duro mas de 15 minutos, el se le acercaba mas cada vez y ella
se movía menos. 

Ella ya se encontraba en el riachuelos cuando el se acerco y finalmente la monto. En esta ocasión, ella no
se movió. 


La reproducción fue bastante rápida.  Luego que el macho
introdujo su miembro reproductivo, la hembra dio un salto y
finalmente girándola hacia delante.  Luego hubo un breve descanso.  Nuevamente la hembra tomo marcha, parando a curiosear la hojas caída
y oliendo los árboles. 
El macho siguiendo sus pasos e imitando sus gestos.  En cada árbol el
dejaba sus huellas.  No lejos de ahí, la hembra encontró un lugar de
descanso reposando las próximas 4 horas.
Hasta que nuevamente inicien su recorrido y ella entre en estro y repitan
la reproducción.

 

 

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